

En general suele haber bastantes malos entendidos en torno a la cuestión del pecado original.
Parece bastante claro que la caída del hombre y su posterior condena al trabajo parecen estar íntimamente relacionadas en los textos bíblicos.
Sin embargo, desde el punto de vista cristiano, podemos hallar tres sentidos diferentes del trabajo en relación al pecado.
1) El trabajo en el Paraíso. En el Jardín del Edén, el hombre (Adam y Eva) "trabajaban". En un contexto existencial en el que no existía la muerte ni el dolor, sólo podemos imaginar esta clase de trabajo como algo esencialmente lúdico.
2) El trabajo después de la "caída". El pecado como apartamiento de Dios; condena a la humanidad a un trabajo donde generalmente prevalece el sufrimiento, la alienación y también el dolor.
3)El trabajo creativo: tras la llegada de Cristo y la redención del hombre del pecado original, el trabajo puede volver a recuperar, en gran parte, su aspecto originario. Algunos autores medievales, como Joaquín de Fiore, dividen en tres etapas la historia del cristianismo:
a) La etapa del Padre
b) la etapa del Hijo
c) la etapa del Espíritu Santo
La última etapa, la de la parrousía, conlleva a la humanidad hacia una época de mayor hermandad y armonía. El trabajo pierde de este modo su forma alienante y lentamente comienza a transformarse en algo más personal y creativo.
Les envío un gran cariño a todos y espero que vuestro trabajo sea proclive con esta última etapa.
Felices Pascuas!