
"Una noche de fuego, el resto de cenizas"., había comentado un colega mío hace un tiempo, justo unos días previos a mi casamiento. Mi conocido llevaba alrededor de 16 años de casado, y al poco tiempo se separó...
Maisa;http://mujeresdelbosque.blogspot.com/2010/11/de-matrimonios-y-otras-yerbas.html
no puedo menos que agradecer tu posteo dedicado a mi blog, especialmente al posteo que denominé "estar casados".
Sucede que para mí Ezequiel Martinez Estrada es uno de los mejores escritores y ensayistas que ha tenido nuestra patria. El poema denominado: "El mate", me era desconocido, así que estoy doblemente agradecido.
"El mate" es uno de los poemas tempranos de Ezequiel Martinez Estrada. En él ya se refleja su elegante prosa y su áspera y pesimista visión del mundo. Basta recordar "La cabeza de Golliat" o "Radiografía de la pampa" para percatarnos cuál era la mirada que el autor poseía sobre la realidad, especialmente la realidad nacional. El poema que pusiste en tu blog, querida Maisa, no escapa de esa mirada; tan melancólica, tan nostálgica , tan magnificamente plasmada en su lenguaje.
No obstante debo disentir en algunas cuestiones. Estar casado, o en pareja, no implica mirarse "con pena, durmiendo sin soñar"...., si se ha llegado a ese punto creo que la pareja ya NO existe y sólo prosigue por prejuicios, miedos o inercia existencial. Los tiempos en que fue escrito este bello poema se encontraban ciertamente bajo la sombra de algunas punitivas costumbres y, también, bajo el influjo de rígidas formalidades. En otras palabras, la separación era mal vista y la búsqueda de otra pareja (separarse y casarse nuevamente, por ejemplo) representaban una falencia social.
Contrariamente a lo que algunos piensan, soy de aquellos que consideran que la "liberación sexual" acompañada por la "liberación femenina", al haberle otorgado mayor plasticidad a las costumbres de las personas, le han dado mayor libertad al matrimonio. Hoy ya no nos casamos por obligación, no estamos juntos por prejuicios sociales y no nos separamos con vergüenza.
El matrimonio es un compromiso, una promesa de afecto, un respeto hacia el otro acompañado de un un entusiasmo por recrear el vínculo y generar proyectos en común. Creo que en ello reside el "fuego" al que se refería mi colega. Sólo que mi colega estaba confundido. Dicho fuego requiere ser cuidado, las brazas han de ser atizadas para que precisamente el fuego no queme los leños o no se apaguen prematuramente y sólo queden cenizas.
Concluyo con Nietzsche:
"¡Por encima de vosotros debéis amar alguna vez! ¡Por ello, aprended primero a amar! Y para ello tenéis que beber el amargo caliz de vuestro amor.
Amargura hay en el cáliz incluso del mejor amor; ¡por eso produce anhelo del superhombre (Übermensch), por eso te da sed a ti, creador!
Sed para el creador, flecha y anhelo hacia el superhombre: di, hermano mío, ¿es esta tu voluntad de matrimonio?
Santos son entonces para mí tal voluntad y tal matrimonio.-" ("Del hijo y del matrimonio", del texto; "Así habló Zaratustra")
Siguiendo a NIetzsche esta es la conclusión a la que podría derivarse: El matrimonio, la pareja: O es re-creación ígnea, o es inercia plagada de cenizas...