viernes, 16 de marzo de 2012
Conferencia: La carta de Martin Heidegger a Abel Posse.
Pocos meses antes de su fallecimiento Martin Heidegger le envió una breve carta a Abel Posse en respuesta a ciertas preguntas que el escritor argentino le había formulado. En nuestra exposición leeremos la mentada carta que se centra principalmente en torno a la temática de "Lo Abierto" (das Offene), el retorno al Dasein extático y la cuestión de un posible conocimiento de la esencia de la imposición () técnica. A su vez, la carta también cuestiona sobre las posibilidades políticas de un presunto proyecto socialista. Nuestra intención es plantear dichas problemáticas con el fin de vincular la pregunta por el ser con las acuciantes cuestiones que determinan nuestra actual vida planetaria.
domingo, 11 de marzo de 2012
Martin Heidegger: un pensador del siglo XXI (!)
Uno de los indespreciables videos que se pueden hallar en Youtube sobre Martin Heidegger. En el mismo habla sobre el lenguaje (tan prostituido por los medios de comunicación de hoy en día, reducido al "mero instrumento de información"), citando a Göethe que afirma que, al margen del lenguaje cotidiano, se dan otras formas de habla que son más profundas y, por ende, se acercan al "lenguaje poético", por ende a un lenguaje más originario, más cercano a aquello que "es" y que nos constituye en tanto humanos. Precisamente la "pregunta por el ser" es presupuesta (aunque NO asumida) a lo largo de la historia de la filosofía occidental. Dicha pregunta determina nuestra esencia. La tarea del pensar, entonces, requiere de un nuevo "método del pensar" el cuál solamente puede ser desplegado en el genuino diálogo (la conversación, podemos añadir) que se da entre los hombres. Pero dicho diálogo, dicha posibilidad comunicativa, solemente es posible para unos "pocos", para aquellos que son capaces de escuchar la musicalidad que proviene de la destinación (otorgamiento-don-gratuito) del ser.
La tesis de Marx (sobre Feuerbach) que aevera que los filósofos se han dedicado a interpretar el mundo y de lo que se trata, en cambio, es "de cambiarlo", no puede ser menos que sugestiva. Heidegger ironiza afirmando que, aún en Marx, todo cambio es posible a partir de un determinado pensamiento, de una interpretación (del ser) de dicho mundo. Marx presupone, entonces, también cierta interpretación. Es decir; no hay práxis sin pensamiento.
Finalmente, la necesidad de una religión, de una perspectiva "trascendente" también está implícita en todo proyecto (individual o político) humano. Por ello, todo hombre presupone cierta religión, todo hombre se trasciende a sí misma y está (de alguna manera) siempre "fuera de sí".
miércoles, 7 de marzo de 2012
dioses lejanos...
"Aber Freund! Wir kommen zu spät. Zwar leben die Götter
Aber über dem Haupt droben in anderer Welt."
¡Pero amigo!. Venimos demasiado tarde. Es verdad que viven los dioses pero sobre nuestras cabezas, arriba, en otro mundo."
viernes, 2 de marzo de 2012
Dependientes de la técnología...
Tal vez algún día comprendamos que toda nuestra existencia se basa actualmente en la contingente donación del mundo técnico.
jueves, 9 de febrero de 2012
"Dale gracias..." a Spinetta
No fue solamente un excelso músico, un poeta del rock...
Su música me abrió una puerta hacia dimensiones desconocidas que marcaron mi existencia. Sus canciones acompañan mi vida. Por eso le estaré siempre profundamente agradecido.
Con la esperanza de saber de que "Dios es un mundo en el que amar es la eternidad que uno busca..."
Por siempre (y para siempre): GRACIAS FLACO!!!
lunes, 6 de febrero de 2012
Alcances y límites del Pensamiento de Marx tras el derrumbe del marxismo
Siempre me gustó dar algunas clases sobre Marx en los profesorados católicos en los que he sido docente. No porque revindicara su pensamiento sino porque me parecía indispensable que el mismo no podía dejar de ser visto por aquellos que se iban a dedicar a la filosofía (incluso, a la teología). Sé que Marx sigue siendo avizorado como el "filósofo malo" en algunos ambientes (conservadores) católicos. Con todo, no ver a Marx es renegar de la historia.


Tras el derrumbe del marxismo soviético el pensamiento de Marx ha retomado un nueva vigencia. Ello no implica que el mismo no deba ser cuestionado en muchas de sus suposiciones. Marx le debe mucho a Hegel y con la respectiva dialéctica hegeliana se cuela subterráneamente una fuerte cosmovisión "religiosa". Lo mismo puede decirse acerca de su concepción "materialista", de la lucha de clases (burgueses-proletarios) y también de su furibunda crítica hacia la propiedad privada.
Y, no obstante, Marx sigue dando que hablar. No solamente como un proyecto filosófico fracasado" (¿Se aplicó realmente el marxismo en la U.R.S.S.?), sino especialmente en algunas de sus tajantes críticas hacia la sociedad industrial-capitalista. Prueba de ello es que prestigiosos pensadores de la talla de Michel Henry, J. Derrida o G. Vattimo siguen hablando acerca de su obra y de las posibilidades de su filosofía para pensar nuestros tiempos.
Entonces..., ¿hemos de olvidar a Marx? Creo que ante todo hay que debatirlo, tratar de visualizar las posibilidades, alcances y errores de su filosofía. No para retornar al marxismo, sino posiblemente para darnos cuenta que el mismo nunca fue estrictamente aplicado. ¿Es este tal vez el mayor problema de Marx? ¿Proclamarse una filosofía que intenta cambiar la realidad sin lograr conseguirlo? No lo sé, pero insisto en que la mejor manera de saberlo es seguir conversando (críticamente) con algunas de sus concepciones más lúcidas hacia la sociedad de su tiempo que en varios aspectos sigue asemajándose a la nuestra.


Tras el derrumbe del marxismo soviético el pensamiento de Marx ha retomado un nueva vigencia. Ello no implica que el mismo no deba ser cuestionado en muchas de sus suposiciones. Marx le debe mucho a Hegel y con la respectiva dialéctica hegeliana se cuela subterráneamente una fuerte cosmovisión "religiosa". Lo mismo puede decirse acerca de su concepción "materialista", de la lucha de clases (burgueses-proletarios) y también de su furibunda crítica hacia la propiedad privada.
Y, no obstante, Marx sigue dando que hablar. No solamente como un proyecto filosófico fracasado" (¿Se aplicó realmente el marxismo en la U.R.S.S.?), sino especialmente en algunas de sus tajantes críticas hacia la sociedad industrial-capitalista. Prueba de ello es que prestigiosos pensadores de la talla de Michel Henry, J. Derrida o G. Vattimo siguen hablando acerca de su obra y de las posibilidades de su filosofía para pensar nuestros tiempos.
Entonces..., ¿hemos de olvidar a Marx? Creo que ante todo hay que debatirlo, tratar de visualizar las posibilidades, alcances y errores de su filosofía. No para retornar al marxismo, sino posiblemente para darnos cuenta que el mismo nunca fue estrictamente aplicado. ¿Es este tal vez el mayor problema de Marx? ¿Proclamarse una filosofía que intenta cambiar la realidad sin lograr conseguirlo? No lo sé, pero insisto en que la mejor manera de saberlo es seguir conversando (críticamente) con algunas de sus concepciones más lúcidas hacia la sociedad de su tiempo que en varios aspectos sigue asemajándose a la nuestra.
viernes, 27 de enero de 2012
Elmar Altvater: La ecología nos señala los límites del capitalismo
El capitalismo llega a su fin: la actual crísis "financiera" mundial no más que un aspecto superficial del mismo. Pero los verdaderos límites del capitalismo se muestran en realidad en su cabal incapacidad política-social. La brecha cada vez mayor entre la opulencia y la miseria es posiblemente una de sus manifestaciones más cabales. Y no solamente a escala socio-cultural el capitalismo está mostrando sus límites sino, preponderantemente, en sus devastadores efectos "ambientalistas". Basándo su funcionamiento sobre la explotación de las energías fósiles, el capitalismo no solamente pretende ignorar minimizando las grandes devastaciones ecológicas sino que escamotea la posibilidad de la exploración e utilización de las energías renovables.
Elmar Altvater, al que volveremos en posteriores posteos, es uno de los críticos más interesantes en nuestros tiempos. Autor de varios textos ("Die ende der Kapitalismus wie wir ihn kennen", "Der grosse Krach oder die Jahr hundertkrisevon Wirtschaft und Finanzen, von Politik und Natur") el autor señala las esenciales interrelaciones que se dan entre la dinámica y el despliegue del capitalismo que consisten en la brecha entre la riqueza y la miseria y la devastación a escala planetaria del mediomabiente. El capitalismo no permite alternativas. El slogan del "crecimiento ilimitado" en beneplácito del supuesto (que nunca se cumple...) desarrollo humano es uno de sus caballitos de batalla. Pero dicho supuesto no carece de falencias:
"Las leyes de la naturaleza no pueden ser ignoradas. Quiere decir que en la tierra no existe un movimiento perpetuo para un crecimiento sin freno porque la naturaleza es lenta y es finita y puede colpsar bajo el peso creciente del consumo de tierras, materia y energía. Dentro de estos límites, el crecimiento económico sólo puede darse temporalmente y de ninguna manera en forma permanente porque todos los ciclos de reproducción ecológica pueden dislocarse. El dilema del crecimiento es la contradicción entre las leyes de la acumulación de capital y las leyes de un uso de la naturaleza sostenible en el tiempo; son planos que no pueden coincidir jamás. Es un caso típico de mensaje esquizofrénico: no puede haber sumisión a dos amos, se sirve a la naturaleza o al capitalismo..." ("Los límites del capitalismo", edición en satellano p.75)
A nuestro modesto criterio; ateniéndonos en parte a lo que afirma Altvater, la "salida del capitalismo (así como lo conocemos) sólo es posible si somos capaces ejercer un cambio de sensibilidad, de una apertura existencial hacia otro tipo de pensamiento que conlleve hacia un estilo de vida alternativo. Para ello no solamente deberán revisarse conceptos (dogmáticos y "religiosos" como la "acumulación", el crecimiento", etc.) sino que deberemos reafirmar proyectos económico-políticos que puedan reemplzar la competencia por una economía de la solidaridad, e decir; "lo deseable es una economía que conscientemente subordine la lógica del mercado y la pretensión de bajar los costos de la producción a los valores de seguridad, equidad y solidaridad social" (Walden Bello).
La utilización de las "energías alternativas" es posible. No sólo posible sino necesaria para la salvación de toda vida en el planeta. Pero, al parecer, segón Altvater, ni la energía eólica, ni fotováltica, ni la térmica o la biomasa resultan favorables a la ideología vigente. "Ninguna de ellas cumple con la condición de congruencia entre el sistema energético y el capitalismo que durante los últimos dos siglos y medio posibilitó una dinámica de crecimiento que no tiene parangón en la historia de la humanidad." (p. 65)
Con todo, sgún Karl Polanyi, autor al que Alvater hace referncia: "El sistema capitalista no es un resultado "necesario" o "natural" de la evolución social sino que tiene que ser impuesto violéntamente por el aparato del Estado a petición de las clases burgueses y mercantiles" (Op. Cit, p. 55)
El mundo está en crísis. Con la crisis financiera mundial se comienza a perfilar paulatinamente la incertidumbre existencial a escala planetaria. La tierra muestra un límite. La creciente miseria social, las absurdas guerras y la devastación ambiental ya no son sostenibles. Como intelectuales nos compete advertir sobre todo ello. No podemos seguir ateniéndonos a tradiciones, escuelas o ni siquiera autores que no muestren una apertura pensante y afectiva a lo está sucediendo contemporáneamente. De nosotros depende, "estamos sólos, no hay excusas" (Sartre). Nuestros hijos, nietos o parientes futuros nos agradecerán o maldecirán por ello...
Elmar Altvater, al que volveremos en posteriores posteos, es uno de los críticos más interesantes en nuestros tiempos. Autor de varios textos ("Die ende der Kapitalismus wie wir ihn kennen", "Der grosse Krach oder die Jahr hundertkrisevon Wirtschaft und Finanzen, von Politik und Natur") el autor señala las esenciales interrelaciones que se dan entre la dinámica y el despliegue del capitalismo que consisten en la brecha entre la riqueza y la miseria y la devastación a escala planetaria del mediomabiente. El capitalismo no permite alternativas. El slogan del "crecimiento ilimitado" en beneplácito del supuesto (que nunca se cumple...) desarrollo humano es uno de sus caballitos de batalla. Pero dicho supuesto no carece de falencias:
"Las leyes de la naturaleza no pueden ser ignoradas. Quiere decir que en la tierra no existe un movimiento perpetuo para un crecimiento sin freno porque la naturaleza es lenta y es finita y puede colpsar bajo el peso creciente del consumo de tierras, materia y energía. Dentro de estos límites, el crecimiento económico sólo puede darse temporalmente y de ninguna manera en forma permanente porque todos los ciclos de reproducción ecológica pueden dislocarse. El dilema del crecimiento es la contradicción entre las leyes de la acumulación de capital y las leyes de un uso de la naturaleza sostenible en el tiempo; son planos que no pueden coincidir jamás. Es un caso típico de mensaje esquizofrénico: no puede haber sumisión a dos amos, se sirve a la naturaleza o al capitalismo..." ("Los límites del capitalismo", edición en satellano p.75)
A nuestro modesto criterio; ateniéndonos en parte a lo que afirma Altvater, la "salida del capitalismo (así como lo conocemos) sólo es posible si somos capaces ejercer un cambio de sensibilidad, de una apertura existencial hacia otro tipo de pensamiento que conlleve hacia un estilo de vida alternativo. Para ello no solamente deberán revisarse conceptos (dogmáticos y "religiosos" como la "acumulación", el crecimiento", etc.) sino que deberemos reafirmar proyectos económico-políticos que puedan reemplzar la competencia por una economía de la solidaridad, e decir; "lo deseable es una economía que conscientemente subordine la lógica del mercado y la pretensión de bajar los costos de la producción a los valores de seguridad, equidad y solidaridad social" (Walden Bello).
La utilización de las "energías alternativas" es posible. No sólo posible sino necesaria para la salvación de toda vida en el planeta. Pero, al parecer, segón Altvater, ni la energía eólica, ni fotováltica, ni la térmica o la biomasa resultan favorables a la ideología vigente. "Ninguna de ellas cumple con la condición de congruencia entre el sistema energético y el capitalismo que durante los últimos dos siglos y medio posibilitó una dinámica de crecimiento que no tiene parangón en la historia de la humanidad." (p. 65)
Con todo, sgún Karl Polanyi, autor al que Alvater hace referncia: "El sistema capitalista no es un resultado "necesario" o "natural" de la evolución social sino que tiene que ser impuesto violéntamente por el aparato del Estado a petición de las clases burgueses y mercantiles" (Op. Cit, p. 55)
El mundo está en crísis. Con la crisis financiera mundial se comienza a perfilar paulatinamente la incertidumbre existencial a escala planetaria. La tierra muestra un límite. La creciente miseria social, las absurdas guerras y la devastación ambiental ya no son sostenibles. Como intelectuales nos compete advertir sobre todo ello. No podemos seguir ateniéndonos a tradiciones, escuelas o ni siquiera autores que no muestren una apertura pensante y afectiva a lo está sucediendo contemporáneamente. De nosotros depende, "estamos sólos, no hay excusas" (Sartre). Nuestros hijos, nietos o parientes futuros nos agradecerán o maldecirán por ello...
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