Hemos liberado el sexo, pero a costa de sacrificar la seducción. Y nuestra sexualidad funciona y sincroniza con el acelerado ritmo de la circulación del capital, de los bienes de cambio... Esto es lo que afirma Baudrillard: ha surgido un nuevo imperativo. El imperativo del goce.De un goce supuestamente "liberado" pero sin seducción, es decir, sin apasionamiento humano...
Somos una cultura de la eyaculación precoz. Cualquier seducción, cualquier forma de seducción, que es un proceso enormemente ritualizado, se borra cada vez más tras el imperativo sexual naturalizado, tras la realización inmediata e imperativa de un deseo. Nuestro centro de gravedad se ha desplazado efectivamente hacia una economía libidinal que ya sólo deja sitio a una naturalización del deseo consagrado, bien a la pulsión, bien al funcionamiento maquínico, pero sobre todo a lo imaginario de la represión y de la liberación. Sin embargo, tampoco se dice: "Tienes un alma y hay que salvarla", sino:
"Tienes un sexo, y debes encontrar su buen uso."
"Tienes un inconsciente, y "ello" tiene que hablar."
"Tienes un cuerpo y hay que gozar de él."
"Tienes una libido, y hay que gastarla", etc.
Esta obligación de liquidez, de flujo, de circulación acelerada de lo psíquico, de lo sexual y de los cuerpos es la réplica exacta de la que rige el valor de cambio: es necesario que el capital circule, que no tenga un punto fijo, que la cadena de inversiones y retroinversiones sea incesante, que el valor irradie sin tregua - esto es la forma de la realidad actual del valor, y la sexualidad, el modelo sexual es su modo de aparición en los cuerpos. (Jean Baudrillard, De la seducción, p. 42)
domingo, 3 de junio de 2012
jueves, 10 de mayo de 2012
La pregunta por el ser y la reinterpretación de la naturaleza
Ciertamente tuvo razón Jean Paul Sartre cuando en su panfletario texto El existencialismo es un humanismo sugirió que había que derribar los viejos prejuicios esencialistas y, por lo tanto, era menester decir que "el hombre no es otra cosa que lo que él se hace". Es decir, no hay naturaleza humana y por ello "la existencia precede a la esencia". Y también estuvo en lo cierto Simone de Beauvoir cuando dijo que "no se nace mujer se llega a serlo".
Pero, previamente a ellos, se anticipó Nietzsche cuando en su mágnifica sentencia sobre la muerte de Dios el "loco" exclamaba: "¡Dios ha muerto! ¡Dios permanece muerto! ¡Y nosotros lo hemos matado! ¿Cómo podremos consolarnos asesinos entre los asesinos?"
Pero, al parecer, pocos se detuvieron a pensar hasta el fondo estas premisas nietzscheanas e inadvertieron que la consabida muerte de Dios no se circunscribía tan sólo a la deidad cristiana sino que era extendible a cualquier búsqueda del arjé, principio o fundamento. De este modo, muerto Dios, la ciencia comenzó a monopolizar su lugar vacante sin percibirse que su "autoridad" era exactamente igual de gratuita que la religiosa. Por ello, Sartre fue más allá de esta cosmovisón burguesa, de este humanismo comtiano (el positivismo de Comte) para afirmar que "estamos sólos sin excusas", lo vale decir que ya no resulta válida ninguna fundamentación religiosa, pero tampoco científica o del dogma o cosmovisión de la que proviniese.
Parece que han debido pasar unas cuantas décadas para comenzar a darnos cuenta que sobre los fines del Siglo XX y los principios de este agitado Siglo XXI lo avizorado por estos filósofos (¡tan descuidados por cierta cerrazón cristiana!) comienza a tomar cuerpo en nuestras sociedades occidentales (aunque posiblemente se extienda al resto del planeta). Es que muerto Dios (el dios metafísico...) no es posible hallar ya orden alguno, ninguna ley "natural" ni esencia concebible a menos, claro está, que esta misma sea previamente aceptada y/o consensuada por las sociedades humanas.
Vayamos a los hechos (o a la intepretación de los mismos): el derecho a la muerte digna, el casamiento entre homosexuales, la cuestión pertinente a cuándo y en qué casos interrumpir un embarazo no deseado, la anticoncepción, etc. son temáticas bien puntuales que se han instalado en los actuales debates de nuestra cultura planetaria.
¿Qué significa todo ello? Debemos retomar la sentencia nietzscheana sobre la "muerte de Dios". La extinción del fundamento aún no ha sido pensada. Por ello, en lugar de Dios, la ciencia, etc. ahora nos atenemos al democratizado consenso que elige "libremente" que tipo de decisiones éticas se han de tomar. Y esto significa: la naturaleza humana se elije individual o socialmente.
Es decir; en lugar de intentar pensar (llevando dicha meditación hacia la calle de la práxis) el des-fondamiento del ser, la donación gratuita del mundo y la finitud humana,. nos estamos conformando con la transgresión y la rebelión hacia el "viejo orden establecido". Y en ello posiblemente la sociedad actual sea más tradicionalista, sea más torpe en el pensar que aquella que milenariamente la ha precedido.
Por ende no hay que por qué espantarse. Las actuales planteamientos de nuestra época no tienen nada de decadente ni de escandaloso.Sencillamente es menester asumir que siguen adheridos al nihilismo metafísico que se ha destacado por eludir magistralmente la pregunta por lo que "es", es decir; por aquello que se dona, lo que confiere sentido a la gratuidad de nuestra existencia.
Pues, finalmente, "llegamos demasiado tarde para los dioses y demasiado pronto para el ser, cuyo poema empezado es el hombre..." (Martin Heidegger, Aus der Erfahrung des Denkens).
Pero, previamente a ellos, se anticipó Nietzsche cuando en su mágnifica sentencia sobre la muerte de Dios el "loco" exclamaba: "¡Dios ha muerto! ¡Dios permanece muerto! ¡Y nosotros lo hemos matado! ¿Cómo podremos consolarnos asesinos entre los asesinos?"
Pero, al parecer, pocos se detuvieron a pensar hasta el fondo estas premisas nietzscheanas e inadvertieron que la consabida muerte de Dios no se circunscribía tan sólo a la deidad cristiana sino que era extendible a cualquier búsqueda del arjé, principio o fundamento. De este modo, muerto Dios, la ciencia comenzó a monopolizar su lugar vacante sin percibirse que su "autoridad" era exactamente igual de gratuita que la religiosa. Por ello, Sartre fue más allá de esta cosmovisón burguesa, de este humanismo comtiano (el positivismo de Comte) para afirmar que "estamos sólos sin excusas", lo vale decir que ya no resulta válida ninguna fundamentación religiosa, pero tampoco científica o del dogma o cosmovisión de la que proviniese.
Parece que han debido pasar unas cuantas décadas para comenzar a darnos cuenta que sobre los fines del Siglo XX y los principios de este agitado Siglo XXI lo avizorado por estos filósofos (¡tan descuidados por cierta cerrazón cristiana!) comienza a tomar cuerpo en nuestras sociedades occidentales (aunque posiblemente se extienda al resto del planeta). Es que muerto Dios (el dios metafísico...) no es posible hallar ya orden alguno, ninguna ley "natural" ni esencia concebible a menos, claro está, que esta misma sea previamente aceptada y/o consensuada por las sociedades humanas.
Vayamos a los hechos (o a la intepretación de los mismos): el derecho a la muerte digna, el casamiento entre homosexuales, la cuestión pertinente a cuándo y en qué casos interrumpir un embarazo no deseado, la anticoncepción, etc. son temáticas bien puntuales que se han instalado en los actuales debates de nuestra cultura planetaria.
¿Qué significa todo ello? Debemos retomar la sentencia nietzscheana sobre la "muerte de Dios". La extinción del fundamento aún no ha sido pensada. Por ello, en lugar de Dios, la ciencia, etc. ahora nos atenemos al democratizado consenso que elige "libremente" que tipo de decisiones éticas se han de tomar. Y esto significa: la naturaleza humana se elije individual o socialmente.
Es decir; en lugar de intentar pensar (llevando dicha meditación hacia la calle de la práxis) el des-fondamiento del ser, la donación gratuita del mundo y la finitud humana,. nos estamos conformando con la transgresión y la rebelión hacia el "viejo orden establecido". Y en ello posiblemente la sociedad actual sea más tradicionalista, sea más torpe en el pensar que aquella que milenariamente la ha precedido.
Por ende no hay que por qué espantarse. Las actuales planteamientos de nuestra época no tienen nada de decadente ni de escandaloso.Sencillamente es menester asumir que siguen adheridos al nihilismo metafísico que se ha destacado por eludir magistralmente la pregunta por lo que "es", es decir; por aquello que se dona, lo que confiere sentido a la gratuidad de nuestra existencia.
Pues, finalmente, "llegamos demasiado tarde para los dioses y demasiado pronto para el ser, cuyo poema empezado es el hombre..." (Martin Heidegger, Aus der Erfahrung des Denkens).
viernes, 27 de abril de 2012
Definición de "puta" para Jean Baudrillard.
Obviamente no se trata de una definición sobre prostitutas. No, la definición que esgrime Baudrillard es mucho más sutil y puede involucrar, en mayor o menor grado, a cualquier mujer, a cualquier ser femenino. Se trata de una definición cuasi ontológica de "puta". El escritor francés nos habla del "ser" de la puta, de su inefable capacidad de seducción y su implacable fuga que coquetea con su irreversible desaparición. La capacidad de ausencia de la mujer conlleva hacia un grado de fascinación y crueldad que la representación masculina casi no puede proferir y, menos, asumir. Y dicha capacidad posiblemente sigua inspirando, aún subteráneamente, a diversos tipos de pensamientos y, por que no, a las cadencias que movilizan el rumbo de nuestro enigmático mundo.
"LLamo puta a la mujer capaz de desaparecer totalmente por pura perversidad, sin necesidad amorosa, por pura tentación de escurrirse entre nuestros dedos. Es este poder de absorsión histérica en la ausencia, mucho más que la prostitución física o mental, lo que hace que las mujeres sean unas putas. Y reconozco y admiro esta facultad de huir que sólo se concede a los seres que no conocen el obstáculo de los juicios de valor.
Lo masculino, en cambio, está debilitado por los mecanismos de representación. No tiene la facultad de retractarse de forma tan repentina y absoluta, necesita descolgarse de su imagen. Mientras que la mujer, por puro reflejo o estratagema, puede convertirse en ausencia y sorprender con ello al hombre tan cruelmente como puede encantarlo con su presencia." (Jean Baudrillard, Cool Memories, p. 30.)
"LLamo puta a la mujer capaz de desaparecer totalmente por pura perversidad, sin necesidad amorosa, por pura tentación de escurrirse entre nuestros dedos. Es este poder de absorsión histérica en la ausencia, mucho más que la prostitución física o mental, lo que hace que las mujeres sean unas putas. Y reconozco y admiro esta facultad de huir que sólo se concede a los seres que no conocen el obstáculo de los juicios de valor.
Lo masculino, en cambio, está debilitado por los mecanismos de representación. No tiene la facultad de retractarse de forma tan repentina y absoluta, necesita descolgarse de su imagen. Mientras que la mujer, por puro reflejo o estratagema, puede convertirse en ausencia y sorprender con ello al hombre tan cruelmente como puede encantarlo con su presencia." (Jean Baudrillard, Cool Memories, p. 30.)
martes, 24 de abril de 2012
Heidegger y la misión del mundo ruso con respecto a la tierra.
En el capítulo VII (El ser [Seyn] y el último Dios de este hermético texto precisamente en el punto 94 titulado Tierra y Mundo, Heidegger afirma:
"La diferenciación es según la historia del ser [Seyn]. No contrasta algo presente ante la mano () con respecto a otro, sino piensa una historia del ser [Seyn], desde la cual tierra y mundo mismo se fundan históricamente (Geschichtlich).
Cada tierra se cierra y pertenece así a un mundo; el cerrarse como lo terrenal (Erdhafte), pero tierra aún histórica y ya histórica. Un error creer poder decir algo de la "naturaleza" libre de historia, la imposibilidad de este concebir-en-sí no significa "subjetivismo" alguno.
Cada mundo se abre y pertenece agregado a una tierra. Cada mundo y cada tierra es así, en el todo de su pertenencia, histórico. Pero esta historia es, conforme a la del ser [Seyn], extraña y simple y como occidental ya ensamblada desde la esencia del ser [Seyn].
La historia de la tierra del futuro ha sido dejada puesta en la escena del mundo ruso, aún no liberada para sí. La historia del mundo ha sido encomendada a la meditación de los alemanes.
La historia misma es aquí unida a la del ser [Seyn], y a saber la esencia de su verdad, en la que se encuentran tierra y mundo en la contienda como su origen."
La pregunta que nos suscita este breve comentario es la siguiente: ¿a qué se debe a que Heidegger afirme que"la historia de la tierra del futuro ha sido dejada puesta en la escena del mundo ruso"? La interacción entre mundo-tierra ya había había sido expuesta en la conferencia El origen de la obra de arte (1935). En la misma el concepto de tierra aparecía como una noción radicalmente novedosa que no podía ser reducida a la "materia" ni tampoco homologada con la "naturaleza". La tierra y el mundo son recíprocamente dependientes y su movilidad constituye el ritmo de la la alétheia, es decir, la patentización de la verdad del ser..
Con todo, es menester preguntarse a qué responde este nuevo "giro" en el concepto de lo térreo en el pensamiento heideggeriano. Si en la Introducción a la metafísica (1935) el autor advertía contra los peligros del bolchevismo y el americanismo que eran concebidos en tanto que "Europa se halla entre las tenazas formadas por Rusia y América, que en el sentido metafísico son lo mismo, es decir, con referencia a su carácter universal y su relación con el espíritu." (p. 49), tres años después en la Historia del ser [Seyn] el autor parece otorgarle un rol preponderante "a la historia de la tierra del futuro" la cual queda "dejada puesta en escena del mundo ruso", aunque "aún no liberada para sí". ¿Qué significa esta liberación? ¿Será que la misión del pueblo ruso es, en referencia a la tierra, una historia esencial que conlleva hacia el "otro comienzo" (andere Anfang)? Son escasas las indicaciones y las referencias..., pero la cita de Heidegger es clara. No se trata de la Rusia bolchevique que se menciona en 1935 en la Introducción a la metafísica. No. Es la Rusia mística cuya tradición parece ser más fidedigna a lo térreo y, por ende, resguarda la sacra verdad de ocultamiento, parece custodiar la lethé de la alétheia. Es decir, posee en su mundo (ruso) la posibilidad de la salida de nuestro imperante nihilismo.
"La diferenciación es según la historia del ser [Seyn]. No contrasta algo presente ante la mano () con respecto a otro, sino piensa una historia del ser [Seyn], desde la cual tierra y mundo mismo se fundan históricamente (Geschichtlich).
Cada tierra se cierra y pertenece así a un mundo; el cerrarse como lo terrenal (Erdhafte), pero tierra aún histórica y ya histórica. Un error creer poder decir algo de la "naturaleza" libre de historia, la imposibilidad de este concebir-en-sí no significa "subjetivismo" alguno.
Cada mundo se abre y pertenece agregado a una tierra. Cada mundo y cada tierra es así, en el todo de su pertenencia, histórico. Pero esta historia es, conforme a la del ser [Seyn], extraña y simple y como occidental ya ensamblada desde la esencia del ser [Seyn].
La historia de la tierra del futuro ha sido dejada puesta en la escena del mundo ruso, aún no liberada para sí. La historia del mundo ha sido encomendada a la meditación de los alemanes.
La historia misma es aquí unida a la del ser [Seyn], y a saber la esencia de su verdad, en la que se encuentran tierra y mundo en la contienda como su origen."
La pregunta que nos suscita este breve comentario es la siguiente: ¿a qué se debe a que Heidegger afirme que"la historia de la tierra del futuro ha sido dejada puesta en la escena del mundo ruso"? La interacción entre mundo-tierra ya había había sido expuesta en la conferencia El origen de la obra de arte (1935). En la misma el concepto de tierra aparecía como una noción radicalmente novedosa que no podía ser reducida a la "materia" ni tampoco homologada con la "naturaleza". La tierra y el mundo son recíprocamente dependientes y su movilidad constituye el ritmo de la la alétheia, es decir, la patentización de la verdad del ser..
Con todo, es menester preguntarse a qué responde este nuevo "giro" en el concepto de lo térreo en el pensamiento heideggeriano. Si en la Introducción a la metafísica (1935) el autor advertía contra los peligros del bolchevismo y el americanismo que eran concebidos en tanto que "Europa se halla entre las tenazas formadas por Rusia y América, que en el sentido metafísico son lo mismo, es decir, con referencia a su carácter universal y su relación con el espíritu." (p. 49), tres años después en la Historia del ser [Seyn] el autor parece otorgarle un rol preponderante "a la historia de la tierra del futuro" la cual queda "dejada puesta en escena del mundo ruso", aunque "aún no liberada para sí". ¿Qué significa esta liberación? ¿Será que la misión del pueblo ruso es, en referencia a la tierra, una historia esencial que conlleva hacia el "otro comienzo" (andere Anfang)? Son escasas las indicaciones y las referencias..., pero la cita de Heidegger es clara. No se trata de la Rusia bolchevique que se menciona en 1935 en la Introducción a la metafísica. No. Es la Rusia mística cuya tradición parece ser más fidedigna a lo térreo y, por ende, resguarda la sacra verdad de ocultamiento, parece custodiar la lethé de la alétheia. Es decir, posee en su mundo (ruso) la posibilidad de la salida de nuestro imperante nihilismo.
miércoles, 18 de abril de 2012
Curso Sartre-Heidegger: Dos enfoques sobre el humanismo.
Este jueves 19 de Abril proseguimos con la tercera clase del curso"Sartre-Heidegger: dos enfoques sobre el humanismo." En esta ocasión, luego de dar un vistazo general en torno al movimiento existencialista, abordaremos la lectura del texto de Sartre El existencialismo es un humanismo. La minuciosa lectura de este librito tiene como objetivo profundizar en el pensamiento de este autor así como discutir los argumentos y propuestas sobre al humanismo que en dicho texto aparecen.
La cita es en Pte.J.E.Uriburu 1345 Piso 1. Para mayor información se puede llamar a los te: 4-822-46 90 / 4-823-4941. Los esperamos!
La cita es en Pte.J.E.Uriburu 1345 Piso 1. Para mayor información se puede llamar a los te: 4-822-46 90 / 4-823-4941. Los esperamos!
miércoles, 11 de abril de 2012
Charla debate Gabriel Zanotti-Ricardo Pobierzym.
Este viernes 12 de Abril a las 19hrs en Mansilla 2892 se realizará la charla debate que lleva por título Posibles resonancias políticas a partir de los actuales desafíos del pensar.
Los ítems a exponer serán los siguientes:
Gabriel Zanotti:
1. Primer contacto con la escuela austríaca
2. La filosofía de Santo Tomás
3. Doctrina social de la Iglesia y liberalismo
4. La escuela austríaca de economía, hoy, en mí y en el mundo.
Ricardo Pobierzym :
1. El impacto de la "muerte de Dios" en Nietzsche.
2. El olvido del ser y la devastación de la tierra.
3. La crisis de las ideologías y la eclosión de las diferencias
4. No puedo concebir la filosofía sin una apertura hacia lo vivo.
La charla ofrecerá la caracterítica de un diálogo debate entre los expositores y abierto a las inquietudes del público. Los esperamos!
domingo, 8 de abril de 2012
Felices Pascuas 2012

Algunos creen que Cristo fue un buen tipo, una extraordinaria persona, etc. Yo considero que Jesús fue todo lo contrario. Que vino, vivió y murió para movernos el piso, para incendiar nuestras estrechas ideologías, para burlarse del burdo conformismo (sobre todo el de la muerte), vino a decir que son posibles cosas que ni siquiera las podemos imaginar con nuestra torpe inteligencia. Jesús vino a predicarnos algo que apenas entendemos..., que tal vez meramente intuimos en lo profundo de nuestros deseos pero que somos incapaces de plasmar con nuestro limitado lenguaje y nuestra precipitada conducta. Por eso debemos imitar a los niños, siendo adultos, recrear al niño que llevamos siempre en nuestro corazón y dejarnos llevar por la excelsa lucidez de lo imposible.
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