jueves, 25 de febrero de 2010

Matan por encargo...



Supongo que exterminarán insectos; cucarachas, pulgas..., ¿o también ratas?

Como fuere, el aviso me parece violento. Me suena arcaico y medio brutal.

Presumo que en unas cuántas décadas será considerada como una frase sintomática a partir de la cual será posible interpretar algunos negativos rasgos socio-culturales de nuestra época.

domingo, 21 de febrero de 2010

caos en la ciudad...


Apenas cruzamos el riachuelo y seguimos por la autopista rumbo hacia la General Paz, empezamos a darnos que cuenta de las numerosas "zonas oscuras" que presentaba la ciudad. Luego de tomar la avenida Juan B. Justo comenzaron para nosotros los problemas. Cansados de viajar, con perros y niños a bordo, a las pocas cuadras nos encontramos con un "cacerolazo". Varias cuadras sin electricidad, en medio de la avenida cubiertas quemadas y gente gritando, quejándose. Ningún policia controlando el tránsito..., los numerosos autos se desviaron por una calle intentando tomar otro camino. Cada vez eran más vehículos y cada vez mayor el embotellamiento. Quise doblar por una calle hacia la derecha y me encontré con que la misma estaba cortada para el supuesto "corso" que se iba a realizar en ella. El caos vehicular se tornó absoluto: yendo a paso de hombre, bocinazos, insultos, malestar generalizado. Luego de estar 20 minutos para hacer cuatro cuadras, pude tomar una calle paralela a la mencionada avenida. Apenas recorrimos unos metros nos encontramos con más cortes y ruidos; ¡pero esta vez era un corso en pleno festejo!
Apenas dije; "¡qué país de mierda!", mi hija Fiorella musitó; "Papá cuando veo estas cosas siento vergüenza de haber nacido acá, en este país." No dije nada, aunque implícitamente le dí la razón.
No fue la primera ni la última situación de esta índole, antes de arribar a casa nos encontramos nuevamente con un espectáculo similar: una avenida cortada por el "corso" y a pocos metros (apenas 100) varias cuadras de edificios y casas sin energía electrica.
Me pregunto si con este tipo de cosas ya no hemos llegado "demasiado lejos". ¿No roza lo absurdo, lo grotesco este tipo de situaciones?
Miles de hogares sin luz y simultáneamente los "festejos" de carnaval realizandosé como si nada. ¿Se puede si quiera "festejar" sabiendo que a pocos metros hay gente que quizá desde hace días está a oscuras y que en muchos hogares viven ancianos o niños pequeños que requieren del imprecindible suministro de energía eléctrica?
Por otra parte, las autoridades, dado este tipo de cosas; ¿no deberían haber declarado un "estado de emergencia? ¿No se debería haber suspendido los festejos de carnaval y haber puesto una buena cantidad de efectivos policiales para que brinden algo orden en medio de tanto caos?
Nada de eso noté. Por el contrario, barrios a oscuras, cortes, corsos...; la triste fiesta del malestar generalizado.
Ahora estoy en casa, escribiendo este posteo rogando que el corte de luz no nos toque a nosotros. Obviamente que seguirán los corsos y los partidos de futbol... ¡cómo si todo estuviese bien!
Cuando suceden estas cosas, estas absurdas incongruencias, tengo ganas de decirle a Fiorella: "tenés razón, a mí también me hubiera gustado nacer en otro lado", pero agregarle; "haber nacido en un país con mayor sensibilidad social y más coherencia política."
¿Acaso una democracia no requiere de estos imprescindibles componentes?
Como fuere, mientras tanto la ciudad sigue..., y el caos también. Qué pena...

miércoles, 27 de enero de 2010

Ambigüedades...


Cada vez lo siento más frecuentemente. Este finde nos volvemos a casa. Por un lado, tengo muchas ganas de regresar, de comenzar con mis actividades. Como bien dice Ximena; de conectame con lo propio.

Por otra parte, ya siento que parte de mi ser pertenece a estos pagos, las playas, el mar, la (por ahora) impagable tranquilidad de estos sitios.

Esta ambivalencia la he sentido en otras oportunidades. ¿Será parte esencial de nuestra condición humana? De buscar constantemente el arraigo (en la familia, la profesión, el habitat, la pareja); ¿aún a sabiendas que somos de alguna manera esencialmente "nómades"?

Como fuere, todo a su tiempo. Y agradecido de haber pasado momentos inspiradoramente propicios.

La Edad Media concluyó en el siglo XVIII


¡Cómo me gusta leer a Jacques Le Goff!

Este historiador medievalista si bien se considera agnóstico, posee una pasión por la Edad Media que contagia a cualquier lector de mente abierta e interesado en este tema.

Es que para Le Goff la Edad Media no es una etapa que haya quedada sepultada en el pasado. ¡Por el contrario hay mucho que aprender de la misma!

Contrariamente a muchos enfoques estereotipados y formalmente "clásicos", este autor afirma que la Edad Media se prolonga en Occidente hasta el 1800..., siendo la revolución francesa y la industrial las principales causas de su disolución. No obstante dicho inevitable cambio, la influencia medieval sigue influyendo en gran medida sobre nosotros.

Para Le Goff, no solamente el Renacimiento constituye parte de la etapa medieval (de hecho, hubo otros renacimientos al que nosotros conocemos.), sino que la "liberación" de la mujer, en cierto modo, se fue gestando a partir de los siglos XI y XII.

Le Goff es ecuánime: ni exalta, ni rebaja un periodo indudablemente esencial que ha ido forjando nuestras costumbres, mentalidad e, incluso, nuestro propio cuerpo.

Recomiendo muy especialmente lo textos de este autor. Nos sirven un poco más para conocernos a nosotros mismos, en tanto herederos de la tradición occidental, con vistas a proyectarnos a un futuro que aunque sea impredecible siempre requiere de mantener viva la memoria.

Gente sucia...




Apenas llegamos a la playa encontramos un montón de desperdicios de toda índole...
Como queremos el sitio, amamos las playas y tratamos de cuidarlas, tuvimos que juntar los desperdicios personalmente.
Hay gente SUCIA: tienen el tacho para tirar los desperdicios a pocos metros y, sin embargo, prefieren tirar basura por ahí: restos de comida, pañales, botellas, papeles de cigarrillos, diarios, etc.
¿Por qué a determinadas personas le cuesta tanto ser limpio? ¿Será que en realidad no quieren a los lugares donde veranean? ¿Estarán resentidos por algo en particular?
¿Hasta cuándo hay que aguantar a la gente "sucia"...?
PD: disculpen; las fotos salieron medio torcidas.

Realidades...



"Lo que sueña un hombre casi nunca se cumple."


Ludwig Wittgenstein.


¿Por qué...? ¿Será cierto?
¿Es un problema del hombre o de la realidad?
¿Es un problema?

Yo puedo...



Aprovecho este "break" vacacional para leer textos que (en principio) no tienen que ver con mis proyectos de investigación.
De este modo, descubrí esta cita del filosofo Giorgio Agamben que me parece sumamente sugestiva y entusiasta:
"A todo hombre le llega el momento en que debe pronunciar este "yo puedo" que no se refiere a ninguna certeza ni a ninguna capacidad específica, y que sin embargo lo empeña y lo pone completamente en juego. Este "yo puedo" más allá de toda facultad y de todo saber hacer , esta afirmación que no significa nada, pone al sujeto inmediatamente frente a la experiencia quizá más exigente -y sin embargo ineludible- con que le es dado medirse: la experiencia de la potencia."
"La potencia del pensamiento", Giorgio Agamben.