miércoles, 7 de marzo de 2012
dioses lejanos...
"Aber Freund! Wir kommen zu spät. Zwar leben die Götter
Aber über dem Haupt droben in anderer Welt."
¡Pero amigo!. Venimos demasiado tarde. Es verdad que viven los dioses pero sobre nuestras cabezas, arriba, en otro mundo."
viernes, 2 de marzo de 2012
Dependientes de la técnología...
Tal vez algún día comprendamos que toda nuestra existencia se basa actualmente en la contingente donación del mundo técnico.
jueves, 9 de febrero de 2012
"Dale gracias..." a Spinetta
No fue solamente un excelso músico, un poeta del rock...
Su música me abrió una puerta hacia dimensiones desconocidas que marcaron mi existencia. Sus canciones acompañan mi vida. Por eso le estaré siempre profundamente agradecido.
Con la esperanza de saber de que "Dios es un mundo en el que amar es la eternidad que uno busca..."
Por siempre (y para siempre): GRACIAS FLACO!!!
lunes, 6 de febrero de 2012
Alcances y límites del Pensamiento de Marx tras el derrumbe del marxismo
Siempre me gustó dar algunas clases sobre Marx en los profesorados católicos en los que he sido docente. No porque revindicara su pensamiento sino porque me parecía indispensable que el mismo no podía dejar de ser visto por aquellos que se iban a dedicar a la filosofía (incluso, a la teología). Sé que Marx sigue siendo avizorado como el "filósofo malo" en algunos ambientes (conservadores) católicos. Con todo, no ver a Marx es renegar de la historia.


Tras el derrumbe del marxismo soviético el pensamiento de Marx ha retomado un nueva vigencia. Ello no implica que el mismo no deba ser cuestionado en muchas de sus suposiciones. Marx le debe mucho a Hegel y con la respectiva dialéctica hegeliana se cuela subterráneamente una fuerte cosmovisión "religiosa". Lo mismo puede decirse acerca de su concepción "materialista", de la lucha de clases (burgueses-proletarios) y también de su furibunda crítica hacia la propiedad privada.
Y, no obstante, Marx sigue dando que hablar. No solamente como un proyecto filosófico fracasado" (¿Se aplicó realmente el marxismo en la U.R.S.S.?), sino especialmente en algunas de sus tajantes críticas hacia la sociedad industrial-capitalista. Prueba de ello es que prestigiosos pensadores de la talla de Michel Henry, J. Derrida o G. Vattimo siguen hablando acerca de su obra y de las posibilidades de su filosofía para pensar nuestros tiempos.
Entonces..., ¿hemos de olvidar a Marx? Creo que ante todo hay que debatirlo, tratar de visualizar las posibilidades, alcances y errores de su filosofía. No para retornar al marxismo, sino posiblemente para darnos cuenta que el mismo nunca fue estrictamente aplicado. ¿Es este tal vez el mayor problema de Marx? ¿Proclamarse una filosofía que intenta cambiar la realidad sin lograr conseguirlo? No lo sé, pero insisto en que la mejor manera de saberlo es seguir conversando (críticamente) con algunas de sus concepciones más lúcidas hacia la sociedad de su tiempo que en varios aspectos sigue asemajándose a la nuestra.


Tras el derrumbe del marxismo soviético el pensamiento de Marx ha retomado un nueva vigencia. Ello no implica que el mismo no deba ser cuestionado en muchas de sus suposiciones. Marx le debe mucho a Hegel y con la respectiva dialéctica hegeliana se cuela subterráneamente una fuerte cosmovisión "religiosa". Lo mismo puede decirse acerca de su concepción "materialista", de la lucha de clases (burgueses-proletarios) y también de su furibunda crítica hacia la propiedad privada.
Y, no obstante, Marx sigue dando que hablar. No solamente como un proyecto filosófico fracasado" (¿Se aplicó realmente el marxismo en la U.R.S.S.?), sino especialmente en algunas de sus tajantes críticas hacia la sociedad industrial-capitalista. Prueba de ello es que prestigiosos pensadores de la talla de Michel Henry, J. Derrida o G. Vattimo siguen hablando acerca de su obra y de las posibilidades de su filosofía para pensar nuestros tiempos.
Entonces..., ¿hemos de olvidar a Marx? Creo que ante todo hay que debatirlo, tratar de visualizar las posibilidades, alcances y errores de su filosofía. No para retornar al marxismo, sino posiblemente para darnos cuenta que el mismo nunca fue estrictamente aplicado. ¿Es este tal vez el mayor problema de Marx? ¿Proclamarse una filosofía que intenta cambiar la realidad sin lograr conseguirlo? No lo sé, pero insisto en que la mejor manera de saberlo es seguir conversando (críticamente) con algunas de sus concepciones más lúcidas hacia la sociedad de su tiempo que en varios aspectos sigue asemajándose a la nuestra.
viernes, 27 de enero de 2012
Elmar Altvater: La ecología nos señala los límites del capitalismo
El capitalismo llega a su fin: la actual crísis "financiera" mundial no más que un aspecto superficial del mismo. Pero los verdaderos límites del capitalismo se muestran en realidad en su cabal incapacidad política-social. La brecha cada vez mayor entre la opulencia y la miseria es posiblemente una de sus manifestaciones más cabales. Y no solamente a escala socio-cultural el capitalismo está mostrando sus límites sino, preponderantemente, en sus devastadores efectos "ambientalistas". Basándo su funcionamiento sobre la explotación de las energías fósiles, el capitalismo no solamente pretende ignorar minimizando las grandes devastaciones ecológicas sino que escamotea la posibilidad de la exploración e utilización de las energías renovables.
Elmar Altvater, al que volveremos en posteriores posteos, es uno de los críticos más interesantes en nuestros tiempos. Autor de varios textos ("Die ende der Kapitalismus wie wir ihn kennen", "Der grosse Krach oder die Jahr hundertkrisevon Wirtschaft und Finanzen, von Politik und Natur") el autor señala las esenciales interrelaciones que se dan entre la dinámica y el despliegue del capitalismo que consisten en la brecha entre la riqueza y la miseria y la devastación a escala planetaria del mediomabiente. El capitalismo no permite alternativas. El slogan del "crecimiento ilimitado" en beneplácito del supuesto (que nunca se cumple...) desarrollo humano es uno de sus caballitos de batalla. Pero dicho supuesto no carece de falencias:
"Las leyes de la naturaleza no pueden ser ignoradas. Quiere decir que en la tierra no existe un movimiento perpetuo para un crecimiento sin freno porque la naturaleza es lenta y es finita y puede colpsar bajo el peso creciente del consumo de tierras, materia y energía. Dentro de estos límites, el crecimiento económico sólo puede darse temporalmente y de ninguna manera en forma permanente porque todos los ciclos de reproducción ecológica pueden dislocarse. El dilema del crecimiento es la contradicción entre las leyes de la acumulación de capital y las leyes de un uso de la naturaleza sostenible en el tiempo; son planos que no pueden coincidir jamás. Es un caso típico de mensaje esquizofrénico: no puede haber sumisión a dos amos, se sirve a la naturaleza o al capitalismo..." ("Los límites del capitalismo", edición en satellano p.75)
A nuestro modesto criterio; ateniéndonos en parte a lo que afirma Altvater, la "salida del capitalismo (así como lo conocemos) sólo es posible si somos capaces ejercer un cambio de sensibilidad, de una apertura existencial hacia otro tipo de pensamiento que conlleve hacia un estilo de vida alternativo. Para ello no solamente deberán revisarse conceptos (dogmáticos y "religiosos" como la "acumulación", el crecimiento", etc.) sino que deberemos reafirmar proyectos económico-políticos que puedan reemplzar la competencia por una economía de la solidaridad, e decir; "lo deseable es una economía que conscientemente subordine la lógica del mercado y la pretensión de bajar los costos de la producción a los valores de seguridad, equidad y solidaridad social" (Walden Bello).
La utilización de las "energías alternativas" es posible. No sólo posible sino necesaria para la salvación de toda vida en el planeta. Pero, al parecer, segón Altvater, ni la energía eólica, ni fotováltica, ni la térmica o la biomasa resultan favorables a la ideología vigente. "Ninguna de ellas cumple con la condición de congruencia entre el sistema energético y el capitalismo que durante los últimos dos siglos y medio posibilitó una dinámica de crecimiento que no tiene parangón en la historia de la humanidad." (p. 65)
Con todo, sgún Karl Polanyi, autor al que Alvater hace referncia: "El sistema capitalista no es un resultado "necesario" o "natural" de la evolución social sino que tiene que ser impuesto violéntamente por el aparato del Estado a petición de las clases burgueses y mercantiles" (Op. Cit, p. 55)
El mundo está en crísis. Con la crisis financiera mundial se comienza a perfilar paulatinamente la incertidumbre existencial a escala planetaria. La tierra muestra un límite. La creciente miseria social, las absurdas guerras y la devastación ambiental ya no son sostenibles. Como intelectuales nos compete advertir sobre todo ello. No podemos seguir ateniéndonos a tradiciones, escuelas o ni siquiera autores que no muestren una apertura pensante y afectiva a lo está sucediendo contemporáneamente. De nosotros depende, "estamos sólos, no hay excusas" (Sartre). Nuestros hijos, nietos o parientes futuros nos agradecerán o maldecirán por ello...
Elmar Altvater, al que volveremos en posteriores posteos, es uno de los críticos más interesantes en nuestros tiempos. Autor de varios textos ("Die ende der Kapitalismus wie wir ihn kennen", "Der grosse Krach oder die Jahr hundertkrisevon Wirtschaft und Finanzen, von Politik und Natur") el autor señala las esenciales interrelaciones que se dan entre la dinámica y el despliegue del capitalismo que consisten en la brecha entre la riqueza y la miseria y la devastación a escala planetaria del mediomabiente. El capitalismo no permite alternativas. El slogan del "crecimiento ilimitado" en beneplácito del supuesto (que nunca se cumple...) desarrollo humano es uno de sus caballitos de batalla. Pero dicho supuesto no carece de falencias:
"Las leyes de la naturaleza no pueden ser ignoradas. Quiere decir que en la tierra no existe un movimiento perpetuo para un crecimiento sin freno porque la naturaleza es lenta y es finita y puede colpsar bajo el peso creciente del consumo de tierras, materia y energía. Dentro de estos límites, el crecimiento económico sólo puede darse temporalmente y de ninguna manera en forma permanente porque todos los ciclos de reproducción ecológica pueden dislocarse. El dilema del crecimiento es la contradicción entre las leyes de la acumulación de capital y las leyes de un uso de la naturaleza sostenible en el tiempo; son planos que no pueden coincidir jamás. Es un caso típico de mensaje esquizofrénico: no puede haber sumisión a dos amos, se sirve a la naturaleza o al capitalismo..." ("Los límites del capitalismo", edición en satellano p.75)
A nuestro modesto criterio; ateniéndonos en parte a lo que afirma Altvater, la "salida del capitalismo (así como lo conocemos) sólo es posible si somos capaces ejercer un cambio de sensibilidad, de una apertura existencial hacia otro tipo de pensamiento que conlleve hacia un estilo de vida alternativo. Para ello no solamente deberán revisarse conceptos (dogmáticos y "religiosos" como la "acumulación", el crecimiento", etc.) sino que deberemos reafirmar proyectos económico-políticos que puedan reemplzar la competencia por una economía de la solidaridad, e decir; "lo deseable es una economía que conscientemente subordine la lógica del mercado y la pretensión de bajar los costos de la producción a los valores de seguridad, equidad y solidaridad social" (Walden Bello).
La utilización de las "energías alternativas" es posible. No sólo posible sino necesaria para la salvación de toda vida en el planeta. Pero, al parecer, segón Altvater, ni la energía eólica, ni fotováltica, ni la térmica o la biomasa resultan favorables a la ideología vigente. "Ninguna de ellas cumple con la condición de congruencia entre el sistema energético y el capitalismo que durante los últimos dos siglos y medio posibilitó una dinámica de crecimiento que no tiene parangón en la historia de la humanidad." (p. 65)
Con todo, sgún Karl Polanyi, autor al que Alvater hace referncia: "El sistema capitalista no es un resultado "necesario" o "natural" de la evolución social sino que tiene que ser impuesto violéntamente por el aparato del Estado a petición de las clases burgueses y mercantiles" (Op. Cit, p. 55)
El mundo está en crísis. Con la crisis financiera mundial se comienza a perfilar paulatinamente la incertidumbre existencial a escala planetaria. La tierra muestra un límite. La creciente miseria social, las absurdas guerras y la devastación ambiental ya no son sostenibles. Como intelectuales nos compete advertir sobre todo ello. No podemos seguir ateniéndonos a tradiciones, escuelas o ni siquiera autores que no muestren una apertura pensante y afectiva a lo está sucediendo contemporáneamente. De nosotros depende, "estamos sólos, no hay excusas" (Sartre). Nuestros hijos, nietos o parientes futuros nos agradecerán o maldecirán por ello...
miércoles, 11 de enero de 2012
El planeta le pone límites al delirio destructivo humano
No hace falta presentar formal y académicamente a F. Capra. Sus prestigiosos textos lo muestran como uno de los intelectuales más lúcidos y abiertos en la actualidad. Y, obviamente, este gran escritor no puede menos que precavernos sobre los errados conceptos que seguimos utilizando en materia política y económica. Pasa que la economía y las ciencias políticas se han quedado sumidas en un modelo ingenuo y modernamente antropológico. Dicho sea de paso, de lógico tienen poco y nada ya que están llevando a nuestro planeta hacia la más cabal destrucción.
Ideas tan infantiles como el "crecimiento ilimitado" basado en slogans del "bienestar para todos" no solamente resultan sumamente inoperantes (¿en qué luigar del mundo dicho modelo es actualmnente aplicado?) sino que desconocen que son manejadas y responden a los grandes centros de poder. Centros que, precisamente, son los autores de la actual crisis mundial y la destrucción social y medioambiental. Solamente un cambio de paradigma basado en la gracia del otorgamiento de una impredecible donación podrá otorgarnos un cambio de paradigma en el cual podamos reestablecer un sano vínculo con la naturaleza y de los humanos entre sí.
Ideas tan infantiles como el "crecimiento ilimitado" basado en slogans del "bienestar para todos" no solamente resultan sumamente inoperantes (¿en qué luigar del mundo dicho modelo es actualmnente aplicado?) sino que desconocen que son manejadas y responden a los grandes centros de poder. Centros que, precisamente, son los autores de la actual crisis mundial y la destrucción social y medioambiental. Solamente un cambio de paradigma basado en la gracia del otorgamiento de una impredecible donación podrá otorgarnos un cambio de paradigma en el cual podamos reestablecer un sano vínculo con la naturaleza y de los humanos entre sí.
viernes, 6 de enero de 2012
Sobre la ecología profunda.
En este breve video Satish Kumar nos señala la esencial diferencia que existe entre la corriente de la "ecología superficial" (Shallow Ecology) y el movimiento de la "ecología profunda" (Deep Ecology). Mientras que la primera hace su defensa al "medio ambiente" apelando a su usufructo para nuestro propio beneficio, la segunda le confiere "valor intrínseco" a todos los seres vivientes y aboga por un cuidado de nuestro planeta basado en el agradecimiento. Se destaca de esta manera la neta concepción antropo-céntrica que define a la ecología superficial que ubica al hombre como el "señor" y dueno del planeta. Por el contrario, la ecología profunda reivindica una perspectiva "eco-céntrica" que se basa en el respeto por la biodiversidad y una posición mucho más humilde del hombre en relación a los seres vivientes.
Hay que destacar que la mayoría de las ideologías políticas de nuestro tiempo (socialismo, liberalismo, etc.) DESCONOCEN los aportes de la Deep Ecology o prefieren eludir directamente sus concepciones ya que las mismas conllevarían hacia un revolucionario cambio de paradigmas que las vigentes fundamentaciones políticas no están en condiciones de asumir.. Vale decir, cuando los ideólogos (escritores) y políticos (de turno) reivindican la necesidad del cuidado del medio ambiente lo hacen desde la concepción antropocéntrica ignorando en su totalidad la perspectiva de la Deep Ecology. Pero todos sabemos que nuestra humanidad requiere de un cambio más radical. Y esto implica atreverse a revisar los propios supuestos...
Hay que destacar que la mayoría de las ideologías políticas de nuestro tiempo (socialismo, liberalismo, etc.) DESCONOCEN los aportes de la Deep Ecology o prefieren eludir directamente sus concepciones ya que las mismas conllevarían hacia un revolucionario cambio de paradigmas que las vigentes fundamentaciones políticas no están en condiciones de asumir.. Vale decir, cuando los ideólogos (escritores) y políticos (de turno) reivindican la necesidad del cuidado del medio ambiente lo hacen desde la concepción antropocéntrica ignorando en su totalidad la perspectiva de la Deep Ecology. Pero todos sabemos que nuestra humanidad requiere de un cambio más radical. Y esto implica atreverse a revisar los propios supuestos...
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